Nunca había empezado un post en el trabajo. Puntualizo: estoy en mi hora de comer, que conste. Acabo de leer la entrada de “martes” de un blog y me ha dado el empujoncito que necesitaba para ponerme a crear…
En realidad, he estado escribiendo este post en mi cabeza desde hace unos días. Ahora, me siento y me pongo manos a la obra, y se me caen los ojos de lo cansada que estoy… Pero lo necesito.
El día en que empecé a recapitular, a crear y a valorar la situación en la que me iba a ver envuelta en un “indeterminado” plazo de tiempo, me di cuenta de todo lo que tengo, que es lo que me he trabajado y lo que soy, a fin de cuentas. Supe que iba a echar muchas cosas de menos. A priori, no sentí un miedo terrorífico (bueno, en realidad un poquito de miedo sí). Después… tampoco. Pienso en cuántas de esas cosas estarán ahí cuando vuelva. No estarán todas, eso seguro, pero las que estén…
¿Qué es permanente? ¿Cuál es la esencia? ¿Qué es lo que nos mueve?
Si una cosa tengo clara es que tú vas a estar. Ya lo has hecho. Llevas tanto tiempo estando, que me he acostubrado a que tires, a tirar… a que tires, a tirar… a reirme, a llorar, de dolor y de felicidad. A que me preguntes, a que te regañe, a las charlas vitales en Alqamaru, a que me eches la peta, a que entres en casa y yo con la toalla en la cabeza, que si no, no es viernes…
Tengo un par de cositas que decirte antes de irme, que son cosas que hemos aprendido juntas en estos años:
- La gente es lo que parece.
- Las verdades, sobre todo si vienen de alguien a quien queremos y, en cierto modo, admiramos, duelen.
- La teoría del “3, 2, 1… Ave Fénix” tiene que ser infalible.
- No debemos dejar que las personas pasen por nosotras, ya que nosotras somos -en el fondo- de las que pasan sobre los demás. Y esto lo sabemos: hay que tenerlo muy claro.
- Te quiero, y eso es permanente. Me preguntaba cuánto de permanente hay en esta vida y me di cuenta de que nosotras lo somos. De que la amistad verdadera lo es.
- Cuando me vaya, te echaré en falta dolorosamente.
- Las verdades, sobre todo si vienen de alguien a quien queremos y, en cierto modo, admiramos, nos hacen felices en un sentido mucho más profundo.
Porque I’m not afraid es una máxima por la que debemos regirnos siempre. No necesitamos tener miedo, somos mucho mejores que eso.
“We’ll walk this road together, through the storm
Whatever weather, cold or warm
Just let you know that, you’re not alone
Holla if you feel that you’ve been down the same road”
- Eres la mejor amiga que nunca he podido tener, así que… a volar!